¿Cómo te iniciaste en el mundo de la asesoría de imagen y personal shopper?
Trabajaba en Canal Latino TV y en aquellos tiempos no tenían especialistas en el área de vestuario. Esto me llevó a cometer todos los errores que se pueden cometer frente a la cámara. Y es muy diferente presentarte con un traje poco favorecedor delante de cuatro o cinco amigos a hacerlo en televisión ¡A mí me veía toda España! Al visionar mis programas me daba cuenta que la blusa cambiaba de color, que mi maquillaje suave me daba una apariencia enfermiza y que mi vestido favorito me sumaba unos cinco kilos de golpe. Me dije ESTO NO PUEDE CONTINUAR ASÍ!
Dayon, creo que exageras, generalmente todos sabemos lo que nos favorece y lo que no....
Sí y no. Generalmente sabemos lo que nos gusta y estamos al día de lo que está de moda y lo que no, pero solemos desconocer cuales son las prendas que más nos favorecen. En mi caso desconocía como la luz del plató de grabación transforma los volúmenes y los colores.
¿Se consume moda en tiempos de crisis?
Claro que se consume y mucho! Sin embargo, más que con la moda yo trabajo con la imagen, y es precisamente en los tiempos de crisis cuando más debemos cuidar la imagen que transmitimos. La crisis trae desempleo, nos baja la autoestima y reduce las posibilidades de desempeñarnos en las áreas que más nos gustan.
Parece que la crisis sólo trae malas noticias... ¿Qué tenemos que hacer?
Fortalecer cada día nuestra imagen personal y profesional. El que conoce sus fortalezas y debilidades sabe como potenciarse y eso es una valor diferencial en el mercado. La crisis nos brindan la oportunidad de ser diferentes, de apostar por nosotros y de salir victoriosos de ella.
¿Con qué dinero lo hacemos?
Es cuestión de creatividad y empuje. Durante la crisis de los años 30, las mujeres disponían de pocos recursos para decorar sus trajes. Se dice que cada mujer tenía como mucho tres vestidos y, sin embargo, enriquecían sus trajes con lentejuelas, canutillos y demás accesorios de bajo coste que les daban el toque de distinción. Es lo mismo que han hecho durante toda la vida las mujeres en Latinoamérica, que lucen como nadie los collares, bolsos y pulseras que ellas mismas o alguna amiga ha confeccionado.
También trabajas como asesora de imagen en el área de oncología. ¿Cómo llegaste a esa área?
Tuve el privilegio de acompañar a una gran amiga durante la lucha contra el cáncer. Ella era abogada y presentadora de TV y necesitaba seguir transmitiendo la misma imagen de profesionalidad de siempre. Yo la acompañé durante el tratamiento, la llené de bellos turbantes, originales sombreros y unas pelucas maravillosas, que se convirtieron en el medio de expresión de su estado de ánimo.
En la clínica las demás pacientes comenzaron a preguntarle a la enfermera porqué ella lucía tan estupenda y así se fue corriendo la voz...Tengo que decir que Yracelis también tenía un carácter y una risa contagiosa que me facilitaban el trabajo.
¿Cómo lo haces?
Las pacientes en tratamiento de quimioterapia se ven forzadas a redimensionar su imagen constantemente. El cambio más brusco es la caída del cabello, que las suele llevar a “ocultarse” bajo pelucas y turbantes. La cabeza es la principal protagonista durante el tratamiento así que en lugar de “esconderla” buscamos embellecerla. Las llevo a descubrir el rol de los complementos en la historia de la moda y a recuperar anillos olvidados, restos de zarcillos y demás tesoros individuales con los que dar un toque personal a sus sombreros y turbantes.
Yo estudio sus rostros, voy observando los cambios físicos durante el tratamiento y las voy potenciando con la ayuda de los colores y las formas que nos proporcionan los complementos.
Mi objetivo, de todos modos, es llevarlas a lucir sus cabezas rapadas porque siento que es un símbolo de su victoria. Cada día que pasa durante el tratamiento es un día ganado y eso debe celebrarse transmitiendo una imagen FABULOSA.
Tú siempre utilizas turbantes...
Los utilizo porque me gustan, me permiten diferenciarme del resto de las mujeres y siento que generan misterio en torno a mí. Eso es lo que comparto con las pacientes, les enseño que los turbantes, sombreros y pelucas son complementos de la moda que nos permiten resignificar nuestra imagen.
¿Cómo lo han recibido ellas?
Les gusta poder contar con profesionales que les permiten fortalecer la autoestima y seguridad en un momento tan crucial en sus vidas.
Cuando pensamos en la moda y en la asesoría de imagen nos imaginamos marcas de lujo, tendencias y mucho glamour. Tú nos demuestras que es un espacio constructivo donde se fortalece el autoestima de las personas. ¿Cómo te sientes con tu trabajo?
Me siento privilegiada de trabajar en un área tan creativa y que le hace tanto bien al alma.